David está detrás de Mar. Como ella no se da cuenta, David une sus manos como si rezara y con sus gestos le suplica a Simón que no diga nada. Simón se queda con las ganas de golpear a Mar pero opta por irse molesto. Mar alto y claro para que Simón lo oiga dice:
--¿¿qué le pasa a ese maricón?¿es que le gustas? ¡pues que se olvide, tú no eres maricón como él¡
David fuerza una sonrisa. Mira a Simón pidiéndole disculpas con la mirada. Simón lo fulmina con la mirada y entra al edificio. David se aparta de Mar molesto:
--¿¿qué te pasa?
David quiere hablar con Simón. No le gustaría perderlo pero tampoco quiere enfrentarme a Mar abiertamente.
--¡nada, que tengo un examen¡
Y se va rápido. Mar se queda sorprendido.
--¿y ahora qué le paso?
David corre para atrapar a Simón.
--Simon... espera...
Lo atrapa en mitad de las escaleras.
--Yo perdona.
Simón lo mira, no le deja hablar. Muy molesto le dice:
--¿¡cuando vas a hablar con la puta de tu novia?¡
--No te pongas así...
David trata de dominarlo con su sonrisa más tierna pero Simón ha sentido muchos celos.
--¡no quiero volver a ver con ella¡
David estaba seguro que estar con Simón le iba a traer problemas de cara a no poder ocultar su lado gay pero Simón lo tiene atrapado. No quiere ni podría renunciar a él. Simón camina delante, David va detrás.
--no hagas una escena... No seas tonto...
Trata de sacarle conversa pero como que no lo logra pues acaba callando para no parecer una pareja de novios discutiendo.
Simón entra en la clase. Tacho lo mira molesto. A Simón le duele ver rabia en los ojos de Tacho. Le saluda pero Tacho no le dice nada. Está preguntando a todo el que entra si le cambia el sitio. No quiere estar más con Simón. A éste le duele pues confiaba poder ser amigo de Tacho pero no dice nada. No se ve con moral cuando lo está engañando. Entra David y Tacho sin sospechar nada le pregunta:
--¿me cambias el sitio?
David,mira de reojo a Simón que lo observa sorprendido. Le guiña el ojo con disimulo. podría parecer un tic. Espera ganar puntos con eso. sin que se le note mucho el entusiasmo dice:
--si bueno...
Tacho se queda ya en el sitio de David. Éste se va con Simón al que sonríe. Simón lo mira nervioso.
--¿a qué juegas?
David sentado a su lado ni lo mira y le dice con ironía
--ha sido tu ex quien me lo ha propuesto. Yo sólo le he hecho el favor...
A los dos les excita estar juntos y les cuesta no devorarse. Simón se da cuenta que David mantiene las distancias y eso le duele. Entre clase y clase siempre desaparece.
En la hora del recreo David se va con Mar dejando a Simón solo. LLeva demasiado tiempo sólo al lado de Tacho y ahora no sabe bien qué hacer. Eso hace que esté de mal humor. Antes de volver a clase, Simón se da cuenta que David ha entrado en el lavabo y entonces lo sigue. Emilio suele estar pendiente de cuando un guapo entra en el lavabo. Entra.
--¡y los dos juntos¡
Lo ha visto desde la otra punta y camina de prisa para que le dé tiempo, va detrás del olor de macho que desprenden tanto David como Simón. David está en el urinario. Su herramienta sexual entre las manos. Sonríe a Simón muy cariñoso:
--hola¿qué tal?
Simón se muestra molesto:
--¿porque me rehuyes...?
Simón no orina, se queda al lado de David que sí hace pis.
--No te rehuyo... no seas paranoico...
David se muestra muy amable pero Simón se molesta aún más.
--¡me has dejado solo toda la mañana¡
David habla tranquilo:
--No es cuestión de estar todo el día pegados.
--si pero...
Trata de decir Simón sofocado. Con una mano se la agarra y con la otra le acaricia la mejilla a Simón:
--estoy aquí contigo.
David se muestra cariñoso, acerca sus labios a los de Simón para besarlo pero al ver que entra alguien se aparta. Es Emilio el que entra. Mira a los chicos sorprendidos.
--¿he interrumpido algo o son manías mías? --se dice para sí.
Los dos le gustan mucho, son los chicos más guapos de la clase y le excita mucho pensar que haya algo entre ellos. David va haciendo pis como si no pasara nada. Simón se va molesto. Se ha dado cuenta que David lo rechaza si hay gente y eso no le gusta. Emilio se coloca en el urinario al lado de David que le sonríe simpático:
--¿qué tal?
Emilio está demasiado cachondo para decirle algo. Sus ojos se clavan en el urinario. David le gusta mucho y le encantaría poderle ver la verga y ¡bingo¡ Justo en el último segundo pero se la queda mirando con descaro, como para memorizarla. Se la ve perfectamente.
--vaya, la tiene muy pequeña --dice Emilio para sí algo decepcionado.
Emilio le calcula a Davicito 5 centímetros y uno y medio de grosor. Blanquita, tiernecita. Ese pellejo que le encantaría morder. Le gusta mucho.
--¡como me gustaría hacerla gigante en mi boca¡ --dice Emilio para sí.
David ya no hace pis y de hecho Emilio tampoco ya que sólo está ahí para mirar. A Emilio le excita mucho ver como se la sacude para sacarse la última gota. David se lava las manos y se va rápidamente tras Simón dejando a Emilio muy excitado. Simón está solo en el aula. Sentado sobre la mesa, David se acerca a él. Se muestra cariñoso pero Simón no le hace caso.
-- no te enfades conmigo, anda.
Su tono de voz lo derrite. No se le puede resistir. No viene nadie y David lo besa. Le guiña el ojo:
--el fin de semana te lo compensaré..--dice pícaro.
Simón se queda casi en shock. El chico le gusta mucho. David se da cuenta y espera poder controlarlo. Emilio entra enseguida y de nuevo parece que interrumpe.
--¡tienen que tener algo fijo¡ --dice para sí.
Van llegando los compañeros-as. Todos miran la pizarra. Ríen. Ni Emilio, ni Simón ni David se habían dado cuenta que alguien ha escrito: "Tom se acuesta con el profesor de Lengua para practicar mejor la asignatura." Todos se ríen mirando a un chico de pelo oscuro muy guapo. Este chico mira a otro que se está riendo y le reclama:
--¿has sido tú?
--Yo no pienso ser cómplice de tus cochineras, maricón --le dice con desprecio y haciendo gestos obscenos con la boca.
Emilio está sorprendido:
--¡el macizo de Tom gay¡ ¡¡eso sí que es una sorpresa¡
Y le gusta. Simón se levanta y es el que borra la pizarra.
--¡parecéis unos críos¡
Simón le pone la mano la mano en el hombro:
--tranquilo, Tom.
Simón sólo quiere ayudar pero Tom no se lo toma bien. Se oyen burlas que dicen:
--claro entre maricones se ayudan.
Entra un profesor. Hay mucha tensión. En especial entre él y Tom.
--¿qué pasa aquí? --dice el profesor al ver tanta tensión.
--No, nada... sí hablábamos de su clase --dice entre risas el chico con el que se ha molestado Tom.
Tom se sienta entre las burlas de sus compañeros. Simón siente pena por él. Le dice a David:
--ostia, pobre tío...
--ves, quiero evitar estas tonterías. Por eso cuanto menos sepa la gente mejor.
David espera con esto poder llevar a Simón a su terreno, convencerlo que lo mejor es ocultarse.
























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