lunes, 24 de agosto de 2026

Capitulo 4


David  no tiene dudas.  Él y Simón se miran con pasión. Simón está encantado de compartir su libro. De estar sentado junto a él. Sus piernas no dejan de tocarse y eso los excita mucho a los dos. Les cuesta mucho controlarse para no saltar el uno encima del otro. Al final de la clase procuran hablar de todo y de nada. David  se levanta. Simón traga saliva. Le gusta mucho el chico.

--¿te sientas conmigo la próxima clase?

Le ha costado decirlo. No le gustaría que David  se diera cuenta que lo desea. David  está encantado.

--si claro...

David  siente el deseo de Simón:

--podría seducirlo fácilmente, lo sé --dice para sí.

Y lo desea por una parte. Su cuerpo le pide a gritos que seduzca a Simón pero su cabeza le pide prudencia.

--Simón no es como tú, no está acostumbrado a ocultarse. No puedes arriesgarte. Antes de hacer nada debes estar seguro que te va a guardar el secreto. --va pensando.

El profesor de historia es el siguiente pero les dicen que ha enfermado y tienen esa hora libre. Todos saltan pero Simón y David  no. Se miran y les hubiera gustado seguir juntos. Se miran con cara de pensar ¿y ahora qué? Los dos tienen claro que no desean separarse.

--¿te hace un partido de tenis? --Simón.

David  pone cara de no interesarle mucho la propuesta.

--sabes jugar ¿no?

Con cara de no, David  dice:

--Si claro he jugado muchas veces.

Simón se muestra amable. El tenis es su pasión, es la mejor manera de relajarse y estar junto a ese chico que tanto le gusta. 

--El profesor de Educación física seguro me deja unas raquetas... ¿vamos?

David  se deja arrastrar por las ganas de estar con Simón:

--Te voy a dar una paliza.

--Eso ya lo veremos... –Simón.

Simón se muestra desafiante pero en buena onda. A David  se le ha quedado cara de pensar: ¿y ahora cómo salgo de ésta? 

A Simón se le da bien el deporte pero queda claro que David  no tiene ni idea.

--¿porqué no me dijiste que no sabías jugar? Pareces que bailas a ballet...

David  sonríe timido:

--es que no sé jugar sin mi raqueta.

A Simón le hace gracia esa mentira porque ni sabe agarrarla. Se acerca a él.

--tómala así.

Los dos vibran al sentirse tan cerca. Sus labios se llaman a gritos. Les cuesta tanto controlarse. 

--venga, vamos a probar.

Simón le da ventaja a David  pero ni con esas. 

--venga... tranquilo... Dale con fuerza..ñ

David  finalmente logra darle a la pelota y con fuerza pero desvía el tiro y la pelota queda atrapada en un árbol.

--¿y ahora qué? --dice David  muerto de la pena.

Simón no deja de reírse pero David  está serio.

--¡que nos van a echar bronca¡

--¿nos? en todo caso a ti --dice Simón divertido.

Ante la cara de susto de David  Simón le dice:

--tranquilo. Yo me ocupo...

Él va a contarle al profesor. David  se queda fuera. Preocupado de que lo castiguen. Simón sale serio. Con mala cara. David  se siente culpable.

--¿te castigaron duro?

Simón tiene la cabeza agachada con cara de tragedia. David  no soporta que otros paguen por sus culpas:

--¡diré que he sido yo¡

Entonces Simón se ríe:

--¡que es broma¡ ¡¡no pasa nada, ahora se ocupa el profesor¡

David  hace que lo golpea a Simón pero de broma. Los dos están muy excitados de estar juntos.

--¿nos duchamos? --dice Simón.

David  casi tose. Le da un infarto. Siente que Simón le está haciendo una propuesta "deshonesta".

--¡¿como?¡

Simón ve a David  nervioso y teme que lo haya descubierto. En realidad lo que desea Simón es una posibilidad por si lo puede ver en bolas. Trata de disimular. De mostrarse tranquilo.

--digo que yo estoy sudado, me voy a duchar. Digo si quieres el profe nos deja toalla...

--si vale...

A los dos les apetece estar en la ducha. Desnudos, verse. Simón sabe que no va a pasar nada. Lo máximo que puede obtener es verlo en bolas. Sabe que eso no lo lleva a ninguna parte pero le apetece. David  desea que Simón se le declara:

--si él me seduce luego no me podrá reclamar que demos la cara... --dice para sí.

Los dos están ardiendo en deseo. Ninguno se anima a mostrarse desnudo ante el otro porque su cuerpo los delataría y a los dos les decepciona pero ninguno da el primer paso.



Simón y David  se dan una buena ducha helada que les va bien para bajarse la calentura. Ambos están ya de por sí excitados cada vez que están juntos. Se desean demasiado. Además está el hecho de saber al otro desnudo, de pensar si podrán llegar a conocer los encantos ocultos del otro.  No saben qué decirse están demasiado ocupado en que el otro no note el profundo deseo como para decir algo. Se mantienen formalitos cada uno en su lado.  El silencio se les hace tenso. David  quiere aprovechar esa oportunidad para tantear a Simón, para saber de su relación con Tacho. Simón no tiene esperanzas con David  por lo que ni se preocupa. Mientras cubren su cuerpo de jabón, David  le comenta:

--¿te puedo hacer una pregunta?

El silencio lo estaba poniendo nervioso porque le daba la opción de estar sólo al pendiente de pensar en que al lado tiene el cuerpo desnudo de David . Celebra con una sonrisa que éste se haya animado a hablarle.

-- claro. Lo que quieras..

--¿cómo te va con Tacho?¿hace mucho que andan juntos?

--Sí, desde los 15.. Menos unos meses que ambos tuvimos unos flirteos siempre hemos estado juntos.

David  alza el brazo satisfecho. Sonríe con cara de travieso.

--así que le pusiste el cuerno a Tacho.

David  no puede con su cara de depravado.

--Si lo engañó antes lo puede volver a engañar y los cuernos es secreto --dice para sí bien satisfecho.

Simón se va mojando la cabeza:

--No, jamás. Yo soy feliz. Nos dimos un tiempo, fue más bien él pero nos pareció bueno conocer otras personas.

A David  se le borra la sonrisa del rostro. Se le esfuma su esperanza de tener algo con él a espaldas del mundo.

--¿Y cómo tomaron en tu casa que fueras gay?

--Pues como lo que es. Es que yo nunca me he ocultado de nada entonces siempre todo lo supieron.

A David  le gusta mucho Simón pero no cree que Simón pueda interesarse en lo que él le ofrece y eso le duele. Igual prueba suerte..

--¿alguna vez lo hiciste con una mujer?

--No, nunca... Jamás me atrajeron..

David  espera que Simon se la devuelva de alguna manera pero no tiene dudas de que es solo hetero. Se tapan con la toalla tímidos para que no vean el uno el deseo del otro. No se atreven a mostrarse desnudos de cara. Al sacarse la toalla se dan la espalda. Se miran de reojo y los dos se deleitan con la visión del trasero desnudo del otro pero la excitación que sienten es demasiado evidente en su parte delantera y por eso la ocultan con desesperación. Se ponen la camiseta y el boxers. Luego ya más tranquilos los jeans. El uno se excita viendo cómo el otro se abrocha la cremallera, el botón de los jeans.

--otro día lo repetimos... --Simón.

David  está demasiado excitado con la ducha y no sabe bien de qué le habla.

--el partido digo... --Simón nervioso.

Nota a David  nervioso. Cree que es porque está notando su deseo y eso lo incomoda así que hace un esfuerzo por ocultar lo que está sintiendo. David  no le dice nada mientras van hacia el aula.

--la hemos pasado bien ¿no?Simón está preocupado pensando en que David  se pueda haber enojado con él.

--Sí claro...



No hay comentarios:

Publicar un comentario

capitulo 40 (y último)

Emilio está algo ansioso pensando en si David lo va a dejar y en qué momento. David no deja de mirar a Simón. Le duele amarlo pero lo ama. A...