lunes, 24 de agosto de 2026

Capitulo 6

 




Simón no da crédito a lo que está viviendo. Nunca pensó que David  tuviera su lado gay.

--¿estás seguro?

David  le sonríe con cara de depravado y le guiña el ojo:

--No eres el primer chico con el que lo hago. Seguro que lo he hecho con más chicos que tú y te lo voy a demostrar. 

Simón traga saliva. Más claro no puede ser. David  se tumba ante la cama de Simón. Lo mira con cara de pervertido mientras que éste a modo de baile sensual se va quitando la camisa ahora un zapato, el otro. Los pantalones... David  no puede ocultar su satisfacción al verlo en boxers.

--Eres guapisimo... me gustas, me gustas mucho --jadea.

Los dos se mira con cara de sátiros. Simón se quita el boxers y se lanza a la cama. Entonces el uno traga la flauta del otro. Se la lamen, se la chupan con delicadeza, pasión y un gran gozo. Chupan sus vergas arriba y abajo. Rápido, lento. Con la mano y la boca. Sólo con la mano, muerden sus testículos, se lamen el trasero. Ambos saborean sus cuerpos sin límites, son dos volcanes deseos de escupir su lava el uno en el otro.  Se tratan con ternura y a la vez son salvajes y apasionados. Luego David  se queda tumbado en la cama, con la lanza apunto e invita a Simón a sentarse en él. Simón se levanta. Por un momento, David  teme que haya ido demasiado rápido y Simón se haya enojado pero no. Simón ha ido a sacar un preservativo. Se miran lascivamente mientras Simón lo abre y se lo pone a David  con la boca. Se miran jadeantes, con complicidad, con placer. Simón se clava en David  con cuidado de no lastimarlo. Sus jadeos, su cara de placer es la misma. Agarran sus manos, se sonríen satisfechos. Son un sólo cuerpo y los dos están encantados de serlo. El resto del mundo no les importa. Sus celulares no dejan de sonar pero están demasiado dentro el uno del otro para darse cuenta. David grita de una manera salvaje. Agarra con fuerza a Simón mientras se viene. Simón cae reventado en la cama. Los dos se miran felices y jadeantes.

–¿A que ha sido el polvo de tu vida? –presume David .

Los dos se miran desafiándose:

–y el de la tuya –dice Simón .

Simón es delicado porque teme lastimarlo pero le da con toda. Simón aúlla mientras explota ante la sonrisa satisfecha de David  que no le deja descansar y se dispone a darle de nuevo.







Rama baja muy preocupado al jardín donde está Mar tratando de localizar a David .

--¿qué pasa?¿dónde está David ?

--No lo sé. No me toma la llamada --dice Mar preocupado.

Rama sonríe:

--seguro que no te quiero tomar la llamada, la dejó plantada... vendrá al rato para estar conmigo --piensa.

Rama está seguro que a él si le contestará pero el celular suena y suena y nada.

--¿dónde te metiste? --pregunta Rama preocupado.

--¿será que le pasó algo? Llamaré a su madre... --Mar.

--Sí, tiene que ser eso --piensa Rama-- a mí nunca me dejaría plantado. Coger conmigo es lo que más le gusta.


Otro que está muy preocupado por Simón es Tacho. Ya que no le toma la llamada se presenta en el departamento del joven. Llama insistentemente pero nadie le abre. Golpea la puerta.

--¡¡Simon, Simon¡

Simón que duerme plácidamente en los brazos de David  se despierta sobresaltado.

--¡Tacho, Tacho está en la puerta¡

David  se despierta aterrado.

--¿y ahora qué hacemos?

Simón se levanta de la cama. Mira su celular.

--No ha dejado de sonar. me imagino que el tuyo tampoco... --dice mientras se viste a toda prisa.

A David  poco o nada le importa su celular. Lo que menos quiere es que Tacho lo encuentre desnudo en la cama de Simón.





David  está desnudo sobre la cama de Simón. Éste se pone los boxers y la camiseta rápidamente.

--¿y ahora qué hacemos?

Simón trata de mantener la calma:

--no salgas, le diré que estoy enfermo para que se vaya.

David  se queda intranquilo en la cama. No le dice nada pero obvio que es el primero al que no le interesa que Tacho lo descubra. A Simón no le gusta tener que hacer las cosas a escondidas, le gusta mucho David  y ya no hay marcha atrás con respecto a Tacho pero no es como quiere que sea la ruptura, además no desea perder el tiempo que puede disfrutar con David discutiendo con Tacho.

--¿Simón, qué pasó?

Simón está cansado, medio dormido, sofocado. No le cuesta hacer creer que enfermó.

--¿y estás solo? Yo me quedo contigo.

David  lo está oyendo desde la cama.

--pero ¿qué hace ese loco? 

David  está convencido que podrá lograr que Simón no cuente a nadie de su lado gay pero si Tacho los descubre... no podrá parar el chisme y no quiere que su nombre vaya de boca en boca.

--¡¡es que lo sabía¡ ¡¡nunca debí enredarme con Simon¡

Pero en el fondo no se arrepiente. No desea que nadie se entere de lo que ha pasado esa tarde entre ellos pero le gusta mucho Simón, ha disfrutado mucho estando en sus brazos. Simón sabe cómo tratar a Tacho. Hace que tose.

--es que seguro que he pillado un virus, temo que sea contagioso.

Tacho se aparta de Simón casi con asco. Tacho es muy aprensivo, Simón sabe que asi se irá.

--bueno bueno  --nervioso-- nos vemos el lunes... tu descansa... hasta el lunes...

Tacho no lo besa y se va corriendo tras. Simón cierra la puerta y vuelve hacia la cama con una sonrisa pícara:

--David ... se acabó el peligro..

Se saca la camiseta y se tira sobre la cama.

--Ya no nos molestará.

Suena el celular de David . Simón se lo pasa.

--¡es mi vieja¡ --dice sorprendido-- seguro que Mar la avisó.

Simón mira sensualmente a David  y le dice:

--no vendrá nadie, puedes pasar la noche conmigo.

David  acepta la propuesta con una pícara mirada.

--Si perdona vieja es que me encontré con unos amigos de hace años, se me olvidó avisar a Mar. Estoy de fiesta. No vendré hasta mañana.

David  se pone nervioso al darse cuenta que tiene llamadas de Rama. No quiere pensar en él. Simón a su lado lo mira contento.

--¿pasa algo?

David  hace que no con la cabeza y le pone un mensaje a Mar: me salió un compromiso, disculpame con tu hermano. Y luego apaga el celular:

--ya no nos molestarán...

Se miran pícaros, cómplices.


Rama mira el mensaje de Mar molesto.

--¿¿como que me disculpame con tu hermano?

Mar no entiende el enojo de su hermano:

--¿y qué te iba a decir? La novia soy yo, tú sólo eres mi hermano.

Rama entra en su habitación rabioso.

--pero ¿¿qué le pasa? ¡¡como me hace eso?¡

Lo ha tratado simplemente como el hermano de su novia y los celos lo atormenten.

--¡yo soy el verdadero titular, Mar es la excusa¡

Rama no entiende porqué no le puse el mensaje a él:

--Me tiene que dar una explicación,

Está muy alterado y se enoja aún más cuando se da cuenta que el celular está apagado.

--pero ¿¿qué se ha creído? ¡no soy su amante, soy su chico¡ ¡¡no me puede tratar así¡


Simón vuelve a la habitación. 

–Al fin solos. 

David le guiña el ojo y dice muy seductor:

–ven acá que aún no he acabado contigo 

Simón siente que vive un sueño y se desnuda rápido y se mete en la cama. David  se mueve dentro de la cama. Se queja un poco. Le duelen los muslos.

--¿estás bien? --jadea Simón sin fuerzas.

David  le guiña el ojo:

--ahora te lo voy a demostrar...

David  se aprovecha de la debilidad de Simón como para tratarlo como un muñeco hinchable. Lo agarra de las piernas, se lo acerca a él y entra sin contemplaciones. Es duro pero placentero. Ambos se retuercen de placer. Sus gritos no se distinguen mucho de sí se están matando o están disfrutando. David  cae al lado de Simón revolviéndose de gusto. Se quedan un buen rato mirándose sin decir nada.









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