jueves, 27 de agosto de 2026

capitulo 30

 








Emilio ni respira. No puede creer lo que está pasando. David lo está besando. Y no una vez. Varias veces. Lo besa en toda la boca. Lo besa en el cuello. Es muy ardiente. Emilio se ha derretido. Jadea satisfecho. David lo nota. Nota que goza pero le sorprende que no haga nada. Es apasionado y a la vez cariñoso.

--¿no te gusta que te bese?

--claro que sí --jadea Emilio vibrando y estremeciéndose-- es que es mi primer vez. Nunca he estado con un  chico así...

David necesita desahogarse y quiere compensar a Emilio por haberle tendido una mano. Le sonríe. Se muestra tranquilo. El sexo siempre lo ha relajado y en ese momento eso es el paraiso que necesita. David no deja de besar a Emilio. En la boca, en el cuello. Le muerde las orejas. Emilio se retuerce de placer pero no quiere que David luego se arrepienta de lo que hace.

--no quiero que pienses que lo hice por esto. No espero nada de ti.

David sonríe y sigue besándolo. Por despecho, por desahogo, por agradecimiento. Quiere hacerlo.

--lo sé y eso es lo que me gusta de ti.

Sigue besándolo.

--¿Estás seguro? --jadea Emilio.

--no me digas nada... déjame hacer lo que siento, lo que necesito... Hoy ha sido muy loco, almenos deja que lo acabe bien… 

Emilio está viviendo un sueño. A cada beso, a cada caricia teme que David se despierte y descubrir que todo ha sido una mentira. Emilio siempre deseó estar así con un chico. Aunque es sexo puro y duro, siente cariñoso a David y eso lo tiene cautivado.  David trata a Emilio con afecto. Le va a sacar las gafas pero Emilio le suplica que no lo haga.

--No, que no veo.

--No tienes que ver, tienes que sentir. --David guiñándole el ojo.

Emilo está excitado:

--por una vez que lo hago... dejame verte desnudo...nunca he visto a un hombre desnudo… sin ser a escondidas…

Emilio ha ayudado a David en el peor momento de su vida, gracias a él no le importa lo que pasará mañana. Está bien, se siente refugiado en sus brazos y desea que los dos lo disfruten. Emilio goza mucho pero no se mueve. Deja que David lo haga todo. Lo máximo que hace es estirar los brazos para que David le saque la camiseta entre besos. Ya no los vuelve a bajar.  David necesita descargar. Sabe que es su primera vez y quiere ser tierno pero igual no tiene ganas de demorarse mucho aunque espera hacerle vivir a Emilio un momento bonito.  Se saca la camiseta y luego mientras va besando a un cachondo Emilio por el torso le va bajando los pantalones junto a los calzoncillos. Le va besando en la zona del bello genital. Los jadeos de Emilio son muy fuertes. David confía en que la abuela del muchacho sea sorda o pase de todo.  Emilio no puede creer lo que está viviendo... ¡David se la está mamando¡ El placer es fuerte y no es capaz de mantener los ojos abiertos. A veces lo mira para darse cuenta que sí, que es David quien se la está chupando. Es demasiado el deseo, los nervios, Emilio le acaba escupiendo a David en toda la cara. Ha sido un atrevimiento momentáneo. Teme que David se haya enojado. David le sonríe. No dice nada. Agarra la camiseta de Emilio y se limpia. Emilio sigue sin moverse. Con las manos agarrando la cabecera. Con mucho cuidado David se pone en cuclillas pero sobre la cara de Emilio. Le mete su verga en la boca. Se la va metiendo poco a poco para que se acostumbre. Es David quien se mueve, quien decide como y a qué velocidad se la chupa. Sabe que si deja solo a Emilio capaz y se la arranca..En un momento obliga a Emilio a tenerla entera en su boca pero Emilio tose, casi se descompone aunque está encantado. Emilio es una marioneta en las manos de David. Él lo gira, se va desabrochando los pantalones. David ni tiene, ni le apetece ponerse preservativo y a Emilio le da igual. De hecho por una vez que lo hace prefiere sentirlo con todo. Emilio muerde la almohada mientras David lo rompe. Para  Emilio es una sensación de mucho dolor y también de placer.  Es una sensación extraña. Un dolor mezclado en placer. Es como si se estuviera cagando. Es un placer parecido a cuando tienes caca y haces. Un dolor parecido a me cago pero tengo que aguantar. Nunca pensó que se sentiría así. Es raro vergonzoso. No sabe si está quedando en ridículo pero David sigue y Emilio disfruto sintiendo su calor. Su aliento. Sus jadeos. Emilio jadea, grita pero llora. LLora de felicidad es un momento de sexo pero también de amor. Emilio siente que David lo está amando. Para Emilio es un momento especial, David es el primer hombre en su vida, el primer hombre en entrar en él. Siempre ha estado tan solo y ahora David está con él ¡Han hecho el amor¡



Emilio se queda tumbado en la cama como en shock. Está eufórico y cansado. Si ha sido un sueño confía en no despertarse nunca. David se levanta totalmente desnudo de la cama. Emilio lo mira bien. Es tan guapo, es el chico más guapo que ha visto en su vida y ¡desnudo¡ Siempre pensó que se tendría que conformar con ver a un chico guapo en los vestuarios y en los lavabos. Nunca pensó que lo podría saborear, disfrutar. David pide ir al baño. Tiene su mano cubriendo su verga y a Emilio le da pena no verlo bien. Oye que se lava y le preocupa haberlo manchado. David entra tranquilo. Emilio se vuelve loco al ver esa verga y esos huevazos en movimiento. 

David busca en los jeans.

--¡mierda... no me acordé del tabaco¡ ¡con lo bien que me vendría ahora¡

 David lleva todo el día ansioso y sin fumar y ahora que está relajado le vendría muy bien. No le pregunta a Emilio porque sabe que no fuma. Emilio enseguida le dice:

--el vecino se dejó el tabaco, mi abuela se lo iba a devolver pero mañana le compro uno...

David lo mira agradecido:

--¿harías eso por mí?

Emilio no le contesta. Todo, haría todo por él. Emilio se levanta y corriendo le trae el tabaco. Se lo tira a David. Tiene que volver a salir porque no ha traído fuego. Luego sí, David se fuma tranquilo su cigarro. Tumbado en la cama, desnudo. Emilio lo devora con los ojos. Está de pie. Quiere memorizar el cuerpo desnudo de ese guapo chico porque no sabe si tendrá otra oportunidad como esa.

--¿qué pasa? --le pregunta David cariñoso.

Emilio se sofoca:

--¿te molesta que te mire?

--claro que no. Mírame todo lo que quieres pero si te acercas... será mejor... --dice David muy cariñoso invitándole a tumbarse a su lado.

La cama es pequeña y así están más juntitos. David está tranquilo. Es más tierno que macarra. Después del temporal brilla el sol. David ha encontrado el refugio que necesitaba. Emilio, feliz, apoya su cabeza en el torso de David que le acaricia la cabeza.  

--¿Como es que a tu edad y con más ganas que tienes aún eras virgen?

Emilio hace que no sabe con la cabeza.

--¿Y eso? No sé en cualquier página de contactos gays, no creo que te fuera fácil... Porqué te vistes mal y llevas esas gafas... pero no eres tan feo. Estas gordito pero eso a mucha gente le gusta. Y eso se puedo arreglar.

Emilio se ruboriza.

--siempre quise que fuera especial.

David se entristece un poco.

--lo siento... no ha sido lo que esperabas.

Emilio mira a David fascinado, hechizado, casi diría que enamorado:

--¡claro que lo ha sido... ha sido hermoso¡

David no entiende que Emilio sea tan feliz a su lado.

--pero yo... no te puedo ofrecer nada.

--ni yo te pido que lo hagas... Haz lo que sientas, haz lo que necesites. Yo no pienso, yo lo veo como un sueño y si te ayudo en algo, no puedo ser más feliz --dice Emilio hablándole desde su alma.

David se aferra a él.

--gracias por ayudarme cuando todos me han dado la espalda... te juro que no lo olvidaré... espero algún dia poder devolverte todo lo que me estas dando.

Emilio pícaro:

–¿y crees que no lo estás haciendo? nunca fui tan feliz

cuando lo han hecho sentir que no vale nada, a David le sorprende que Emilio le diga eso:

--¿te hago feliz?

--siento por lo que has tenido que pasar, hubiera querido que no pasara pero por mi ha sido lo mejor que me ha pasado. 

David está conmovido por tanto amor. Quiere intentarlo. 

--si es un sueño no me quiero despertar --dice Emilio suspirando.

David se siente deseado, amado, querido, protegido y eso es lo que más necesitaba.  Emilio sigue hablando.

--me las llenado de vida, he vuelto a nacer.

David le guiña el ojo:

--el que me has salvado la vida eres tú,no sé qué habría pasado.

Emilio apoya su cabeza en el torso desnudo de él:

--me da tanta pena que mi momento más feliz sea a causa de tu dolor.

David le va acariciando los cabellos a Emilio:

--ya no pienses en el pasado.

Apoyan su cabeza en la misma almohada. Ha sido un día intenso para los dos. Se quedan dormidos, desnudos y muy juntos y abrazados.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

capitulo 40 (y último)

Emilio está algo ansioso pensando en si David lo va a dejar y en qué momento. David no deja de mirar a Simón. Le duele amarlo pero lo ama. A...