lunes, 24 de agosto de 2026

Capitulo 5

 


David  sonríe y Simón se tranquiliza. Aún les queda una clase juntos y David  va directamente a sentarse junto a él. Los dos disfrutan de ser, almenos por un rato, compañeros de pupitre. Se gustan y se caen bien, se la pasan genial juntos... La cercanía hacen que casi exploten. Por un lado no desean separarse pero del otro es un alivio porque no creen poder aguantar las ganas el uno del otro.

--¡buen fin de semana¡ --le dice David  apurado.

Simón le dice igualmente con una sonrisa pero se queda triste.

--Se va con ella tiene prisa para irse con ella.

Y eso lo entristece. Mar es la última persona en el mundo en quien pensaría David . No hace sino pensar en Simón y prefiere huir de él antes que éste se dé cuenta. Simón y David  están excitados por su encuentro juntos pero a la vez frustrado por no poder saciar la sed el uno del otro. Apenas comen y se quedan tumbados en la cama pensando en el otro. No se dan cuenta que van pasando las horas. El sonido de su celular los distrae de su pensamiento, un pensamiento común: el otro. Tacho llama a Simòn:

--¿es que no vienes?

--si ahora vengo... --contesta Simón distraído, no se acordaba de Tacho.

Mar llama a David .

--¿qué pasa? No vienes.

--si ahora vengo.

Aunque no tienen ganas de ver a nadie más. Simón y David  quisieran quedarse en su cuarto pensando en el otro pero no quieren que sus parejas sospechen nada.


Por su lado, Emilio con mucha emoción va hacia el centro de internet. En el camino sufre un fuerte impacto al ver al guapo del culo precioso que lo sedujo el día anterior.

--¡¡es él..¡ ¡¡es él¡ ¡¡que guapo¡

Emilio suspira por eso chico. Le duele ver que va en dirección contraria.

--ojalá vaya al rato.

Emilio está deseando sorprenderlo en el lavabo.

--¡¡tengo que verle la verga¡

Emilio está muy ansioso con eso. El chico lo tiene totalmente seducido. Sabe que jamás tendrá nada con él pero almenos le consolaría conocer su más íntimo secreto.  Se queda algo triste porque le gusta mucho ese chico y no sabe cuando lo volverá a ver. Tampoco hay ningún guapo a su alrededor. 

--¡con las ganas de verga que tengo¡ --dice para sí.





Simón va deprisa hacia casa de Tacho. David  en su moto. Sin ganas va hacia casa de Mar. Va muy veloz. Le parece ver a Simón. Se distrae y se cae de la moto. Simón va hacia él asustado.

--¡David ... David ¡

Lo ayuda a levantarse.

--estoy bien, estoy bien --dice él sacándose el caso.

Simón está muy preocupado.

--¡¡llamo a una ambulancia¡

--No seas exagerado --le dice David .

Lo que más le preocupa es su moto.

--Vivo cerca... ¿quieres que la dejemos en el garaje de mi casa?

--si no es molestia.

No, no lo es. Al contrario. Simón carga con la moto.

--¿puedes caminar?

--si, voy bien... --dice David  aunque cojea.

Tiene los jeans rotos por la parte interna del muslo. Se le ve sangre.

--Tiene mala pinta yo creo que deberías irte al médico...

--No es nada... en serio...

Los dos están encantados de estar juntos. La moto queda en el garaje, David  se queda tumbado en el sofá. Simón llega con el botiquín.

--bajate los pantalones --dice luchando porque no se le note su excitación.

David  llevaba varias semanas deseando escuchar eso. Se ha quedado helado:

--¿cómo?



Simón  sonríe tímido. Le preocupa que David  esté lastimado y quiere curarle las heridas, le excita verlo semidesnudo y le preocupa que David  piense que quiere abusar de él.  Simón usa un tono protector que pretende disimular el deseo:

--estás sangrando... hay que curarte.

David  nervioso. Bajarse los pantalones ante Simón es algo que tenía ganas de hacer pero desnudarse ante él, para que lo toque y luego no pase nada... No, no cree que pueda soportarlo.

--ya lo hago yo...

Simón insiste:

--no vas a poder...sacate los pantalones...

--¿qué? No me pienso sacar los pantalones ante ti.

David  está muy sofocado.  Tanto tiempo esperando el momento que Simón le diga algo así y no es como esperaba. Simón cree que David  tiene reparos en sacarse la ropa por la homosexualidad de él y le sabe mal.

--alguien tiene que curarte, si no quieres que sea yo, vamos a un doctor.

David  se levanta del sofá donde se ha tumbado:

--estoy bien.

Pero tiene heridas en la parte interna del muslo. Le preocupa que sea algo grave, ya que no han ido al hospital quiere comprobar que no sea nada grabe asi que usa un tono contundente:

--No seas tonto,  no te haré nada pero estás lastimado y quiero asegurarme que no sea nada grave.

Los dos muy nervioso. David  sonríe timido:

--bueno... tú mismo...  --dice al bajarse los pantalones.

Nunca pensó que fuera así la primera vez que se bajara los pantalones delante de Simón pero está bien.

--Ojalá abuse de mi y así luego no me pueda reclamar, que lo quiera ocultar --dice para sí David  excitado.

Simón se arrodilla ante él. Trata de olvidar que ese chico le gusta mucho. Se estremece al tenerlo en calzoncillos pero se centra en la sangre. Los dos están excitados y tratan de ocultarlo. A Simon le tiembla el pulso tocando las piernas del chico. El paquete genital le distrae aunque procura no mirarlo. Cura sus heridas muy amorosamente.

--¿te escuece?

--un poco.

--todo está bien.


Simón mira fijamente esa verga que parece que está creciendo mucho. No parece en realidad David  está tan excitado como él.  El miembro viril de David  está ya muy levantado y dentro del calzoncillo mira fijamente a Simón. Simón se queda mirando la verga de David  excitado pero sorprendido. No esperaba esa reacción de parte de David . David  no puede más, su cuerpo le ha delatado  y no piensa desaprovechar la ocasión.

--me la puedes tocar si quieres... --jadea.

Simón se levanta sofocado.

--¿cómo?

Simón lo desea y tanto que lo desea pero:

--No puede ser, tengo que haber entendido mal --piensa.

David  ya no puede pensar. Le gusta mucho ese chico y no encontrará mejor ocasión para dar rienda suelta a su pasión. David  lo besa.

--que me gustas,  que me gustas de hace mucho...

--¿Y Mar? --aturdido.

David  lo mira seductor:

--me gustas tú,  te deseo a ti, me tienes loco.--dice a la vez que se deja los calzoncillos a la altura de las rodillas.

Llevan demasiado tiempo controlándose. Simón sonríe satisfecho. Se arrodilla ante él aunque de entrada tiene miedo de lastimarlo por sus heridas éstas quedan olvidadas en seguida. Simón devora con autentico placer la verga de David  que le acaricia los cabellos agradecido y lleno de placer. Simón con los ojos cerrados saborea ese caramelo prohibido pero que tanto le gusta y en que tanto ha pensando. A veces levanta la vista y mira a David . Necesita estar seguro que es lo que él quiere. Lo es. Su sonrisa de satisfacción no deja lugar a dudas.  David  saca su miembro de la boca de Simón. Éste lo mira con cara de haberse quedado con las ganas. Tiene miedo que todo haya sido una broma y David  no le deje seguir disfrutando de él.

--¿me llevas a tu cama? estaremos más cómodos --dice David  muy excitado. 






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